La complejidad de diseñar una tienda Online

El tener una tienda online parece ser la opción ideal en cuanto a ahorro económico y de tiempo. Pensamos que al no tener un local físico los gastos serán menores y la cantidad de horas que debemos dedicarle podemos controlarlas a nuestro antojo, ya que todo se hace por Internet. Sin embargo, el diseño de una tienda online no es tan sencillo como lo pintan. Resulta bastante complicado lograr transmitirle al diseñador exactamente lo que queremos.  Cuando solicitamos los servicios de diseño web debemos especificar que no buscamos crear una página estática o sin vida, sino más bien un sitio web dinámico, versátil, que se adapte a los compradores y ellos sientan que entran virtualmente a nuestra tienda. Se deben cuidar muchísimos detalles porque el cliente debe poder acceder a toda la información sobre el producto para que así logre confiar en la tienda y en nuestros servicios.

A pesar de que en este siglo ya deberíamos estar acostumbrados a hacer negociaciones virtuales, aún luce como un escenario poco seguro y del que tenemos que trabajar más fuerte para lograr esa confiabilidad. Por eso el diseño de una tienda online no es tan sencillo porque además de todo debe transmitir confianza y permitir a los usuarios confirmar la información que allí se publique. En cuanto al tiempo que debemos dedicarle al sitio web, al contrario de lo que muchos piensan, debe ser muchísimo más porque en estos casos no controlamos las horas en las que los potenciales clientes visitan nuestra tienda y si no damos una respuesta oportuna es posible que perdamos a esos compradores e incluso nos creemos una mala fama.

El diseño web debe ser un servicio abierto a miles de posibilidades, ya que no todos queremos una tienda igual a otra. Es normal, es común que cada quien desee que su empresa sea única e irrepetible y lamentablemente este servicio se ha enviciado con las famosas plantillas prediseñadas para ahorrarse trabajo de creatividad y nos atan a formatos que no se adaptan jamás a la idea que teníamos inicialmente en nuestra mente.